martes, 3 de enero de 2012

LAS FOBIAS



La fobia es un trastorno que se caracteriza por un miedo intenso, desproporcionado e irracional ante objetos o situaciones concretas (el objeto o la situación fóbica), que no producen temor a otras personas. Pero para el Psicoanálisis lo importante no es el objeto de la fobia sino el sujeto que la padece. 
Este miedo que se muestra como irracional se debe a que  se ha producido un desplazamiento que transforma un “peligro interior” en otro exterior. 
El paciente fóbico desarrolla angustia ante la presencia del objeto fóbico, singular para cada sujeto. Esto hace que su vida vaya limitándose progresivamente para evitar aquello que le produce angustia. En ocasiones los sujetos, incluso, son incapaces de salir de su casa o necesitan salir acompañados. 
El psicoanálisis, al considerarlas en relación con procesos inconscientes, posibilita un tratamiento eficaz de la fobia y de la angustia concomitante, estado emotivo que siempre le acompaña. En el proceso analítico el fóbico puede trocar su vida actual por otra sin miedos. 

lunes, 2 de enero de 2012

TERAPIA DE PAREJA ¿Cuándo?



Cupido y Psyche. Bouguereau


No hace falta estar al borde de la ruptura para acudir a una terapia de pareja. La terapia de pareja es el método más eficaz para resolver los problemas que se producen en la convivencia, tales como: 
  • Existe el amor, pero no es suficiente.
  • Celos.
  • Infidelidad.
  • Aburrimiento.
  • Pérdida del apetito sexual. 
  • Desacuerdos en la manera de pensar, por ejemplo respecto a la educación de los hijos.
  • Problemas de comunicación: él o ella no se siente escuchado o tiene dificultades para hablar con su pareja.  
  • Envidia.
  • No se sienten amados o deseados por su pareja.  
  • Problemas en la aceptación de los logros del otro (él no soporta que ella gane más dinero, o ella no tolera que él tenga más éxito social, o viceversa, etc.).
  • Situaciones de cambio: como por ejemplo el nacimiento de un hijo.

Acudir a un psicoanalista, si tiene dudas sobre el futuro de su pareja, le ayudará a tomar las decisiones más apropiadas. Es mejor consultar antes de que la situación se le vaya de las manos.

Y si su pareja no quiere acudir a terapia, algo relativamente frecuente, no deje usted de acudir. Un pequeño cambio en usted producirá un gran cambio en su manera de relacionarse con los otros. 

martes, 20 de diciembre de 2011

EN TIEMPOS DE CRISIS



"No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla".


Albert Einstein


“Comienzo a psicoanalizarme, no para curar ninguna
herida pasada, sino para vivir mejor los años futuros.”

lunes, 19 de diciembre de 2011

FRASE DEL DÍA



A la muerte, aunque nos guste, hay que decirle que no. A la locura, aunque nos resulte simpática, hay que decirle que no. Quiero mi vida sesgando una gran vida, del resto a mi alrededor, no hay que preocuparse, crecerá junto conmigo.

jueves, 15 de diciembre de 2011

ALGUNAS CUESTIONES PSÍQUICAS SOBRE EL DOLOR (I)


El sacamuelas. Caravaggio

En Tres ensayos sobre una teoría sexual, y en el capítulo dedicado a las fuentes de la sexualidad infantil, Freud señala que la excitación sexual nace, como efecto secundario, de toda una serie de procesos internos en cuanto la intensidad de los mismos sobrepasa determinados límites cuantitativos, en consecuencia, también la excitación provocada por el dolor y el displacer ha de tener tal consecuencia. Esta coexcitación libidinosa en la tensión correspondiente al dolor o al displacer sería un mecanismo fisiológico infantil que desaparecería luego.
El dolor surge -primera y regularmente- cuando un estímulo que ataca la periferia traspasa los dispositivos de la protección contra los estímulos y pasa a actuar como un estímulo instintivo continuo, contra el cual son impotentes los actos musculares que sustraen al estímulo el lugar sobre el que el mismo recae, actos eficaces en toda otra ocasión. El que el dolor no parta de un punto de la epidermis, sino de un órgano interno, no cambia en nada la situación, pues se trata únicamente de la sustitución de un punto de la periferia exterior por otro de la interior.
Desde el punto de la periferia en que la ruptura ha tenido efecto, afluyen entonces al aparato anímico central excitaciones continuas, tales como antes sólo podían llegar a él partiendo del interior del aparato. Desde todas partes acude la energía de carga para crear, en los alrededores de la brecha producida, grandes acopios de energía. Fórmase así una «contracarga», en favor de la cual se empobrecen todos los demás sistemas psíquicos, resultando una extensa parálisis o minoración del resto de la función psíquica.
En el dolor físico nace una elevada carga narcisista del lugar doloroso del cuerpo, carga que aumenta cada vez más y «vacía», por decirlo así, al yo.
Sabido es que los dolores físicos no alcanzan jamás su máxima intensidad cuando nuestra atención psíquica se halla acaparada por otros intereses, debido al hecho de la concentración de la carga en la representación psíquica del lugar doloroso.
Alguien aquejado de un dolor deja de interesarse por el mundo exterior, en cuanto no tiene que ver con su dolencia, incluso retira de sus objetos amorosos su interés libidinoso, cesando así de amar mientras sufre. 

Continuará

“Comienzo a psicoanalizarme, no para curar ninguna
herida pasada, sino para vivir mejor los años futuros.”



lunes, 21 de noviembre de 2011

Frases del día

Un tiempo donde todo se destruye puede ser, también, un 


buen momento para cambiar.

martes, 25 de octubre de 2011

ALGUNAS PREGUNTAS



¿Cómo es posible que después de tantas guerras, tantas muertes, tantas transformaciones, tantas iniquidades, tanta valentía, aún odiemos y amemos como nuestros antepasados? ¿Cómo es posible que aún seamos envidiosos, torpes, personales, individualistas, avaros, déspotas? ¿Cómo es posible que la codicia anide en nuestro ser, cómo es posible que todavía aniden en nuestro ser, la voluntad de poder, el ansia de matar, morir? Quiero decir ¿cómo es posible desear, amar a esa mujer después de tanto?
Seguramente, algún poeta ruso se habrá suicidado al compás de estas preguntas inauditas. Maiacovsky me lo dijo al oído, considerando que yo también soy un poeta: "Me mato porque Stalin no sabe nada del amor, me mato porque el pueblo, tampoco puede con mis versos".
La teoría del inconsciente viene a poner algunas cosas en su sitio, aunque no todas, ya que del amor lo dirá casi todo y de la poesía sólo podrá nombrarla como su objeto a, quiero decir, eso permanentemente cercano, pero lejano, que no puedo poseer ni ser, pero deseo. Y ahora ya lo podemos decir: ¡Cuántos murieron en tu nombre, teoría del inconsciente, sin poder encontrar la poesía, la vida cotidiana!
M.O.M