La fobia es un trastorno que se caracteriza por un miedo intenso, desproporcionado e irracional ante objetos o situaciones concretas (el objeto o la situación fóbica), que no producen temor a otras personas. Pero para el Psicoanálisis lo importante no es el objeto de la fobia sino el sujeto que la padece.
Este miedo que se muestra como irracional se debe a que se ha producido un desplazamiento que transforma un “peligro interior” en otro exterior.
El paciente fóbico desarrolla angustia ante la presencia del objeto fóbico, singular para cada sujeto. Esto hace que su vida vaya limitándose progresivamente para evitar aquello que le produce angustia. En ocasiones los sujetos, incluso, son incapaces de salir de su casa o necesitan salir acompañados.
El psicoanálisis, al considerarlas en relación con procesos inconscientes, posibilita un tratamiento eficaz de la fobia y de la angustia concomitante, estado emotivo que siempre le acompaña. En el proceso analítico el fóbico puede trocar su vida actual por otra sin miedos.
Este miedo que se muestra como irracional se debe a que se ha producido un desplazamiento que transforma un “peligro interior” en otro exterior.
El paciente fóbico desarrolla angustia ante la presencia del objeto fóbico, singular para cada sujeto. Esto hace que su vida vaya limitándose progresivamente para evitar aquello que le produce angustia. En ocasiones los sujetos, incluso, son incapaces de salir de su casa o necesitan salir acompañados.
El psicoanálisis, al considerarlas en relación con procesos inconscientes, posibilita un tratamiento eficaz de la fobia y de la angustia concomitante, estado emotivo que siempre le acompaña. En el proceso analítico el fóbico puede trocar su vida actual por otra sin miedos.




